lunes, 12 de mayo de 2014

CONDENADO(S) A OSTRACISMO



“Óstrakon” o lista abierta en la democracia ateniense

Destierro para Jordi Cañas. El pasado 19 de abril de 2014, en Diálogo Libre (DL), leí con mucho interés una noticia titulada “Piden el destierro para Jordi Cañas”. Según DL, el grupo musical Brams, en una de las canciones de su nuevo disco, titulada “Ordre d'allunyament”, pide la orden de alejamiento para el ex diputado de C’s, Jordi Cañas, obligado a dimitir de su cargo político por presunto fraude fiscal. ¿Las razones para tal condena musicalizada? Según los inquisidores del grupo Brams, por "haber ensuciado la lengua (me imagino que la catalana; ¿y cómo se hace eso?), por pretender hacer enfrentamiento, sembrando discordia. Por querer imponer la tuya” (me imagino que la lengua común de todos, el español o el constitucional castellano)”. En definitiva, por la defensa que el ex diputado de C’s ha hecho del español en Cataluña, denunciando la inmersión lingüística. Con su canción condenatoria del hoy ex diputado Sr. Cañas, este grupo musical, oriundo de Berga, me ha hecho recordar la “ley del ostracida”, aplicada a partir de 487 a. C., tanto en Atenas como en algunas otras “polis-estados” griegas (Árgos, Megara, Mileto y Siracusa).

Ley del ostracida y democracia. Según esta ley, en Atenas y en las precitadas ciudades-estado de la Grecia clásica, cada año (entre enero y febrero), una vez recogidas las cosechas, los ciudadanos se reunían en el ágora, en asamblea solemne (“catekklesía”). Y lo hacían para designar, democráticamente, la o las persona(s) que debía(n) ser condenadas a ostracismo (i.e. desterradas). Para ello, los votantes escribían, con un punzón, sobre una fragmento de cerámica o sobre una concha de ostra (“óstrakon”, en griego; de ahí el nombre de ostracismo), el nombre o los nombres de aquellos ciudadanos o políticos cuyo destierro era necesario, porque ponían en peligro la democracia, el bien público y el bienestar social. En Siracusa se escribía el nombre del condenado sobre una hoja de planta (“pétalon”, en griego; de ahí que se hable, en este caso, de “petalismo”). Aquellos que obtenían mayoría de votos debían abandonar la ciudad, en un plazo de 10 días, y permanecer exiliados durante 10 años; o durante 5, en el caso de Siracusa.

· Con esta genuina y prístina práctica democrática, los ciudadanos griegos luchaban y se protegían contra la tiranía; contra el abuso, el beneficio propio, la omisión o la negligencia en el desempeño de los cargos públicos; contra la acumulación  excesiva de poder; contra la corrupción; y contra el secuestro de las libertades públicas. La “ley del ostracida” era, por lo tanto, un arma democrática contra la casta política que representaba un peligro para la comunidad y para la democracia. Era un mecanismo de autodefensa popular del bien público. Era un voto de pérdida de confianza política. Se trataba, en suma, de un antídoto o medida preventiva contra las intrigas y conjuras de la casta política, que podían debilitar y/o anular la genuina democracia directa griega.

· Según la sabiduría popular, el “homo politicus”, como la cabra, siempre tira al monte; y, según la sabiduría clásica, “homo homini lupus”. Por eso, incluso en la Grecia clásica, —cuna de la democracia, ejemplo en tantos campos y contribuyente neta al acerbo cultural occidental— la “Ley del ostracida” también se desvirtuó con el tiempo y empezó a ser utilizada torticeramente para deshacerse de personajes incómodos e influyentes o contrincantes políticos, así como para buscar chivos expiatorios. En efecto, el análisis grafológico de centenares de “ostraca” (conchas o trozos de cerámica) ha permitido constatar que los nombres inscritos en ellas sólo habían sido cincelados por una docena de manos diferentes. Esto denota que las “ostraca” se preparaban de antemano y se distribuían a los votantes, lo que implica que el voto estaba dirigido y/o manipulado. Ahora bien, este uso torticero no pone en entredicho la institución de laley del ostracida” sino, una vez más, el uso que de ella se ha hecho, también en la Grecia clásica, por parte de la casta política.

Democracia “formal” española. La “ley del ostracida” prístina está en las antípodas de la llamada “democracia formal” actual española (aquella del “tú, vota y calla durante 4 años, hasta que vuelva a pedirte el voto para que yo pueda seguir amorrado a las ubres de los presupuestos del Estado”). En efecto, la denominada “democracia formal” española es una falsa democracia o una farsa, ya que la auténtica es aquella que no necesita ni uno, ni dos,… ni ocho apellidos vascos o catalanes o... La democracia auténtica, la genuina, no necesita ser adjetivada o calificada. Es democracia a secas y punto. La democracia con apellido (la formal) es un sucedáneo, una mala copia de la auténtica (la directa), que ha sido puesta en circulación en ese desprestigiado y fraudulent0 bazar chino en que se ha convertido la vida política española.

· La regeneración del putiferio político español a todos los niveles, sólo será posible si se instaura y se aplica rigurosamente el espíritu de la “ley del ostracida”: alejar de la actividad política a todos aquellos que llegan para servirse de ella en beneficio propio y no para servir a la sociedad y a los ciudadanos. El poder no les ha corrompido, como se suele decir, son ellos los que han corrompido el poder. Por eso, es absolutamente necesario implantar las listas abiertas completas (votar a personas y no a partidos); y, como complemento imprescindible, poder no sólo revocar a los elegidos, sin esperar 4 años, sino también inhabilitarlos para la vida política (condenarlos a ostracismo), si no cumplen con el programa con el que se presentaron a las elecciones. Además, en los tiempos que corren, no es de recibo el aforamiento (el derecho de pernada político) del que gozan los de la casta política.

· Por otro lado, habría que resucitar a Montesquieu y con él la división de poderes, para que se limiten mutuamente y no estén conchabados como sucede ahora. La separación de poderes es la base de la seguridad jurídica, que es a su vez el fundamento del Estado de derecho. Por eso, los ciudadanos españoles han perdido la confianza en la justicia, que es vivida como una injusticia (por lenta, por ser un producto de lujo para el ciudadano medio-bajo, por no ser ciega, por ser dependiente del poder ejecutivo, etc.). Para terminar, y sin ánimo de ser exhaustivo, quiero subrayar que es un imperativo vital el instaurar y el exigir la democracia interna en todos los partidos, incluso en aquellos que se pavonean de hacer política de otra forma (C’s, UPyD, etc.) y acabar con las amenazas testiculares de los Alfonso Guerra de turno, que utilizan el látigo amenazador que esculpe, en las mentes de los militantes, el mensaje conminatorio: el que se mueve no sale en la foto.

· Por todo ello y como escribí en otro lugar, no es una casualidad sino una causalidad que la casta política española tenga mala prensa, desde hace muchos años: es el segundo problema más importante para los españoles, según el CIS; sale del “todo a cien de los partidos”, según el verbo certero de una todóloga de pro; no es la solución de los problemas de España, sino parte de sus problemas, según José Saramago, que no es sospechoso de ser antidemócrata, cuando escribió que “sin política no se puede organizar una sociedad. El problema es que la sociedad está en manos de los políticos”.

· Ahora bien, no pidamos peras al olmo. Como reza un aforismo mejicano, “estamos en una pocilga donde los cerdos no se dan dentelladas ni se comen unos a otros”. O, como dice la sabiduría popular, perro no come carne de perro. La regeneración no caerá del cielo como el maná, cuando los judíos huían de Egipto y atravesaban el desierto.  Esto sólo se conseguirá, si los ciudadanos les obligamos a ello. ¿Cómo? No asistiendo ni participando en eso que la casta política de todo signo llama “fiesta de la democracia” y que, en realidad, no es más que un contubernio en el patio de Monipodio, para repartirse el territorio de sus fechorías y el botín conseguido. Pensando en las sucesivas campañas electorales que se avecinan, yo me pregunto e invito a los lectores a que se pregunten, como lo hacía, muy atinadamente, hace algunos meses, J.J. Millás: “¿Quién iba a decirnos que el mejor modo de votar sería no hacerlo?”.

Coda: « Je ne demande pas à être approuvé, mais à être examiné et, si l’on me condamne, qu’on m’éclaire » (Ch. Nodier).

© Manuel I. Cabezas González
Publicado en Diálogo Libre y Fundación para la Libertad.
10 de mayo de 2014

viernes, 18 de abril de 2014

LOS %




· En un texto reciente reflexionaba sobre esa fauna, tan española, de los todólogos: esos personajes que han colonizado tertulias y columnas de opinión  y que pontifican sobre lo divino y lo humano, sin tener ni idea de lo que hablan. Ahora bien, me quedé corto en la cuantificación y en la ejemplificación de esta plaga bíblica, que nos está “asnificando” (< “asno”). Hoy, quiero completar el zoo de todólogos poniendo el dedo en la llaga de nuevos indocumentados, que se han permitido dogmatizar, sin ton ni son, sobre el peso del español como lengua vehicular en la enseñanza de Cataluña.

· En periódicas y tautológicas sentencias, el Tribunal Supremo (TS), el Tribunal Constitucional (TC) y el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) han instado a los sucesivos Gobiernos de la Generalidad a que el español (el constitucional castellano) tenga también un papel significativo como lengua vehicular en la enseñanza de Cataluña. Ahora bien, ante la indolencia, la pasividad, la rebeldía, la desobediencia y la obstrucción a la justicia sistemáticas por parte de los Gobiernos de Cataluña, el TSJC, el pasado 31 de enero de 2014, cogió el toro por los cuernos y dictó cinco autos, relativos a cinco centros escolares (4 concertados y uno público). En estos autos, fijó unilateralmente  que el 25% de las enseñanzas deben ser impartidas en español, para que esta enseñanza no sea “un artificio de mera apariencia”, pero sin que el catalán deje de ser el “centro de gravedad del sistema”. Además, para cumplir lo ordenado, los directores de los centros tenían un plazo de un mes. En caso contrario, éstos se exponían a sanciones económicas e incluso a la inhabilitación, con pérdida de empleo y sueldo.

· Este porcentaje del 25% fue recibido por aquellos que gritan más fuerte y se hacen oír más, como  una nueva agresión contra el modelo catalán de inmersión lingüística precoz y total. Y, una vez más, la Generalidad presentó un recurso de reposición, para dilatar o, mejor dicho, para seguir incumpliendo las sentencias judiciales. Y, de nuevo, se abrió la caja de las frivolidades y de las banalidades, provocando una tormenta o subasta de porcentajes (%) para cuantificar el papel que debe tener el español (el constitucional castellano), como lengua vehicular en el sistema educativo de Cataluña.

 · El Gobierno de la Generalidad, como siempre, rechazó los autos e hizo una defensa a ultranza, del modelo “exitoso” (?) de inmersión lingüística, en el que el catalán es y será la única lengua vehicular en la escuela, hasta el punto de que “no moveremos ni una coma”, Francesc Homs dixit. A pesar de que, según Irene Rigau, la demanda de una enseñanza también en español es una demanda artificial (?), política (?), minoritaria (?) y en descenso (?), este 100% de enseñanza en catalán ha sido criticado y rechazado siempre por aquellos ciudadanos catalanes que no comprenden ni aceptan que el bilingüismo social y real no tenga su reflejo en la escuela. Si somos bilingües fuera de la escuela y si las dos lenguas están en contacto y conviven sin conflicto en la vida real, ¿por qué el bilingüismo no puede ser una realidad también en la escuela?

· Para justificar este 100% en catalán, casi todo el arco parlamentario catalán (CiU, ER, ICV, PSC) repite, como un mantra, las mismas mentiras de siempre: al final de la educación obligatoria, está garantizado un buen dominio del catalán y del español (?); además, el modelo catalán ha contribuido a la cohesión social y ha evitado la segregación por razón de lengua (?); por otro lado, ha sido aceptado por la inmensa mayoría de la sociedad catalana (?); por lo demás, también ha sido avalado por organismos internacionales y por expertos (?), etc. Esta ristra de mentiras y otras muchas, que no es el momento de desmentir aquí, no resiste el más elemental análisis contrastivo con la realidad empírica; y denota mala fe y un prejuicio contra la lengua común de todos los catalanes-españoles y españoles: la lengua española (el constitucional castellano).

· A pesar de esto, la mayoría de los partidos políticos (CiU, ER, ICV, PSC), los sindicatos (CC.OO., UGT, Ustec-Stes) y la comunidad educativa (AMPAS, asociaciones y fundaciones varias: Asamblea de Docentes, Somescola, Fundación Escuelas Cristianas, Omnium Cultural, etc.) comulgan con estas ruedas de molino y, para más inri, piden que se blinde el modelo catalán de inmersión y que no se apliquen los mandatos judiciales. ¡Qué tropa y qué ejemplo dan a los ciudadanos, a sus afiliados, a sus asociados, a sus alumnos y a sus hijos! Todos están de acuerdo con lo políticamente correcto (100% en catalán o escuela monolingüe), desde la óptica nacionalista independentista, defendida siempre por Omnium Cultural, que ha conseguido imponer sus tesis; y no, con lo psico-pedagógicamente correcto, que siempre defendió la, ahora, silenciosa o silenciada y muda Asociación Rosa Sensat, que siempre fue defensora de una inmersión flexible y racional y de la doctrina de la UNESCO: impartir las primeras enseñanzas, hasta los 10/11 años, en la lengua materna de los alumnos.

· C’s, por boca de su presidente Albert Rivera, terció en este mercadillo de los porcentajes inmotivados, proponiendo, como si se tratase de las medidas de la mujer ideal, la fórmula del 40 - 40 - 20:queremos un 40% de catalán, un 40% de castellano y un 20% de inglés”, Rivera dixit. Por su parte, el PPC pujó también en esta subasta mercaderil de porcentajes sin fundamento, llegando más o menos a la misma oferta que C’s.

· Ante tal variedad, tal disparidad y tal discrecionalidad de porcentajes, debemos preguntarnos y preguntarles a todos esos todólogos (TSJC, partidos políticos, sindicatos, AMPAS, asociaciones y fundaciones varias) cómo han llegado a esos porcentajes tan dispares y tan disparatados. ¿De dónde los han sacado? ¿Quién les ha asesorado para proporcionar tal diversidad de soluciones? ¿O acaso los han extraído, por su cuenta y riesgo, de sus meninges desguarnecidas y huérfanas? Les recuerdo a todos ellos que hay profesionales de la lingüística y de la lingüística aplicada, de la psicolingüística, de la psicopedagogía, de la sociolingüística, de la didactología de las lenguas y de las culturas,… i.e. de las ciencias del lenguaje, que están habilitados y que son competentes para hacer un diagnóstico de la enseñanza en Cataluña y proponer soluciones, acordes con lo que dicta el sentido común, la razón, los intereses de los afectos (niños y jóvenes catalanes) y también con la ciencia.

· Que el Señor nos coja “confesaos” si, en otros casos, el TSJC dicta también sentencias sin conocimiento de causa; si la casta política y sindical gestiona otros aspectos de la “res publica” desde el más absoluto desconocimiento y desde una manifiesta incompetencia e ignorancia; si los padres, pastoreados por AMPAS y organizaciones varias, se dejan engañar por partidarios de quimeras que nada tienen que ver con la formación de sus hijos; si los profesores se dejan utilizar como correas de transmisión de intereses y de objetivos extraescolares y extraeducativos, que sólo pueden degradar aún más la importantísima labor que deberían realizar.

· Ante tanta variedad de porcentajes y ante tanto indocumentado discurso de mercadillo, aquí dejo una propuesta lógica y razonable, en forma de pregunta, para ser rumiada y debatida: ¿La mejor solución no sería que los padres pudieran decidir libremente la formación lingüística que desean para sus hijos? ¿O acaso tienen miedo a la libertad aquellos que han propuesto porcentajes sin ton ni son sobre la función del español como lengua vehicular? ¿Por qué no plasmar, en la escuela, la realidad sociolingüística de Cataluña? Aquí conviven dos lenguas; los ciudadanos utilizamos la una o la otra o las dos; y no pasa nada; y no hay conflicto, ni marginación, ni ruptura social, ni…, ni…

Coda: « Je ne demande pas à être approuvé, mais à être examiné et, si l’on me condamne, qu’on m’éclaire » (Ch. Nodier).

© Manuel I. Cabezas González
Publicado en Diálogo Libre.
15 de abril de 2014

lunes, 31 de marzo de 2014

CARTA ABIERTA A LA “IAIA DE LAS PREFERENTES”


A Alegría Castarlenas in memoriam

   
                       Alegría Castarlenas Montgay, en 2013.


Estimada Alegría:

· La gran mayoría de los que leerán esta carta abierta ni te conocen ni han oído hablar nunca de ti. Por eso, he puesto tu foto en el íncipit de la misma, para que los lectores conserven en sus meninges tu imagen. Y por eso, te escribo esta carta abierta, aunque sé que nunca la leerás, para dar testimonio y para que todos se enteren de lo que te hicieron los desalmados de Catalunya Caixa.

· Recordada Alegría, en la primera semana de febrero de 2014, nos dejaste para siempre. Abandonaste este mundo que, más que un jardín del Edén, ha sido para ti un valle de lágrimas, sobre todo en tu juventud y al final de tu tránsito por este mundo de depredadores, de estafadores y de individuos “sin-vergüenza”, agazapados y al acecho en una sucursal de Catalunya Caixa.

· Hacendosa Alegría, en tu juventud, después de Guerra Civil, fuiste víctima inocente de la represión política y tuviste que ser huésped obligado, durante 5 años, de las cárceles franquistas. Después, durante tu vida laboral, te ganaste decentemente la vida, sirviendo en Barcelona y en Francia. Pero, en el otoño de tu vida, a los 88 años, cuando disfrutabas plácidamente de tu trabajada y justa jubilación, de tu merecida pensión y de tus honestos ahorros, ganados con el sudor de tu frente, tuviste la desgracia, como decenas de miles de otros pequeños ahorradores, de que los malandrines estafadores de Catalunya Caixa se cruzaran en tu camino vital. Y este fue el principio de tu particular Calvario, camino del Gólgota.

· Honesta Alegría, este funesto y siniestro encuentro, tú no lo buscaste, sino que fue planificado y propiciado intencionadamente por los despiadados depredadores  de una sucursal de Catalunya Caixa de Hospitalet. Aquí, engañosa y fraudulentamente, y en operaciones sucesivas, te endosaron, por un importe de 40.500€, esa basura financiera, denominada “deuda subordinada perpetua” y “participaciones preferentes”. Así te privaron de ese colchón-alforja crematístico, con el que esperar, sin angustias ni apreturas, el sueño de los justos. Y, además, te arrebataron esa alegría de vivir, que llevabas inscrita, incluso, en tu propio nombre, Alegría. Y, desde ese momento, tu alegría se transformó en tristeza, en pena, en angustia, en inseguridad, en pesadumbre, en desamparo, en impotencia, en un sinvivir.

· Luchadora Alegría, a pesar de estar sola (sin familia), de tener sólo estudios primarios y de haber cumplido ya 93 años, tú no te amilanaste ni te rendiste, ni tampoco te has comportado como muchos de los estafados, que se avergüenzan de lo que les ha sucedido, que sufren en silencio su desdicha, sin poder contar con la ayuda de hijos o nietos. A tu avanzada edad, utilizaste el brazo de ley para exigir justicia. Pero aquella es tan generosa con los fuertes (Catalunya Caixa) y tan implacable y despiadada con los débiles, como tú, que nunca podrás ser resarcida. La Parca, ese personaje siniestro y mudo, te ha privado de la palabra y te ha impuesto el silencio para siempre, poniéndote en manos del barquero Caronte que, con su barca, te llevó a la otra orilla del río Aqueronte, al más allá. Empero, aquí estamos los que te apreciamos y los que no soportamos la injusticia, para denunciar lo que te sucedió a ti en esa moderna cueva de Alí Babá (Catalunya Caixa), sita en Hospitalet.

· Iaia Alegría, tú no has sido la única engañada, estafada y desvalijada por esos truhanes de Catalunya Caixa. No debes sentirte culpable por haber sido honesta, honrada y decente. Decenas de miles de pequeños ahorradores, honestos y confiados, como tú y como mi amiga Pilar, han sido víctimas de los timadores de Catalunya Caixa. Y, para perpetrar el latrocinio, éstos utilizaron, con sus víctimas, el mismo modus operandi: abuso de confianza y malas artes.

· Dilecta Alegría, como muchos otros estafados para encontrar una solución a sus “corralitos” particulares, solicitaste también ser sometida a “arbitraje”, pero la consultora Ernst & Young desestimó tu solicitud. Para ellos, como para los burócratas-tecnócratas de Bruselas (cf. Memorandum of Understanding), tú eras una profesional de la ingeniería financiera y un curtido tiburón financiero, avaricioso y que se pasó de listo. Y, por lo tanto, debías ser dejada en la estacada y perder una parte sustancial o la totalidad de sus ahorros. Te faltó tiempo para seguir el ejemplo de la hembra Imo (LINK de la hembra Imo y yo): Y, con tu muerte, Catatulunya Caixa se quedó sin un estafado; y la justicia, sin un sujeto activo más.

· Siempre recordada Alegría, te encuentres donde te encuentres,  no te olvides de los que aún siguen luchando aquí, en este valle de lágrimas, contra los ladrones de cuello blanco y los miserables “tontos útiles” de las sucursales, que han hecho posible la estafa masiva de cientos de miles de hormigas hacendosas, ahorradoras y previsoras como tú. Si está en tus manos, me gustaría que movieras Roma con Santiago para que los estafadores (autores intelectuales y “tontos útiles”) de decenas de  miles de engañados de Catalunya Caixa empiecen a pagar por sus fechorías aquí y ahora, sin esperar a lo que les corresponderá en el más allá, si es que existe.

© 2014 – Manuel I. Cabezas González
 Publicado en Diálogo Libre, el Far.cat, navarraconfidencial.com y La Tribuna del País Vasco.
15 de marzo de 2014